¿Comer para vivir o vivir para comer?

El aumento o descenso de peso se relaciona directamente con la cantidad de calorías ingeridas y la actividad física diaria, no existen fórmulas mágicas ni dietas estrictas que se sostengan en el tiempo.

Se acerca el verano y todo el mundo comienza a revolucionarse porque el calor obliga a despojarse de ropa. Las prendas más livianas hacen que se marque con detalle el contorno del cuerpo que muchos deseaban ocultar por acumulación de algún rollito de más.
En busca de la desaparición casi instantánea de algún exceso, la desesperación por dietas mágicas y sumamente estrictas, incursiones en gimnasios a niveles insoportables y bajo mucho calor, logran producir sensaciones y malestares indeseables y en ocasiones lesiones de distinta índole.
No hay que esperar los primeros rayos del verano para lucir el cuerpo deseado. Teniendo en cuenta los valores de calorías que se consumen a diario más una actividad física (AF) constante, no solo se logra llegar a la temporada en las condiciones ansiadas, sino que también mantenerlo durante todo el año.
La TMB (Tasa de Metabolismo Basal) indica las calorías que se deben consumir a diario para mantener los signos vitales en funcionamiento. Claro que éstas varían de acuerdo a la edad, el sexo, la altura y contextura de la persona. El gráfico 1 muestra la diferencia en consumo de calorías diarias, entre hombres y mujeres en sus diferentes edades, que realiza una persona por el solo hecho de estar vivo.

TMB

Sin embargo e indefectiblemente la cantidad de calorías varía también dependiendo del estilo de vida y la AF. Si bien es probable que las curvas de los diferentes niveles mantengan un cierto grado de similitud (gráficos 2-3-4 y 5), es cierto que se necesita consumir mayor cantidad de calorías diarias según la intensidad de actividad que lleve a cabo.

A estas cantidades se llega por una serie de ecuaciones matemáticas relacionando las características de cada persona. Por eso no deben tomarse como regla sine qua non lo valores que se exponen, ya que fueron formulados tomando en consideración personas con características promedio.

Así podemos observar, por ejemplo, un adulto joven de contextura media y de edad entre 18 y 30 años, que debe consumir para mantenerse vivo un total de 1800 Kcal aproximadamente. Si esta misma persona no realiza AF y es sedentario deberá consumir un promedio diario de 2200 Kcal (graf 1). Si realiza una AF liviana deberá ingerir unas 2850 Kcal (graf 3), con AF moderada realizará una ingesta de 3300 Kcal diarias y si es un deportista de alto rendimiento y realiza AF intensa deberá consumir un promedio de 3800 kcal (graf 5) por día.

Si se logra ser constante, proponerse objetivos, tener voluntad, responsabilidad y, si bien no gusta tanto pero que sin él nada sería posible, el sacrificio. De esta manera no solo se llega al verano mejor de lo que se desearía sino que también se puede gozar de esos beneficios durante todo el año y lo más importante, mejorar la calidad de vida y la salud.

 Gasto Sendentarios Gasto AF Liviana

Grafico AF Moderada Grafico AF Intensa

Grafico Final TMB

Por Violeta Lo Re

violetalore2020@gmail.com

Fuente de cálculos:http://www.adelgazarapido.org/2010/09/calcular-el-consumo-de-calorias-diarias-ecuaciones-harris-benedict/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s